SCHOOL OF ROCK Y LA CRÍTICA AL SISTEMA EDUCATIVO DE IVÁN ILLICH
2003
110 minutos
Disponibile en Netflix
Introducción
Cuando comencé a buscar una película que pudiera relacionarse con la crítica a la escuela y su monopolio del saber que plantea Ivan Illich, no pensé que esa película sería precisamente School of Rock. Pero lo cierto es que es una película que, además de ser súper entretenida y sorprendentemente buena, está estrechamente relacionada con Illich y el mito de que la enseñanza debe estar en manos de los profesionales de la educación. Si ya habéis podido ir mirando e interiorizando el temario de esta asignatura, puede que os pase como a mí y comencéis a relacionar el argumento de la peli no solo con Illich sino también con las comunidades de práctica de Lave y Wenger y el paso de novato a experto dentro de un grupo. Incluso comencé a ver las similitudes con la escuela victoriana de finales del S.XIX, que seguía estando muy presente en los métodos del colegio Horace Green (la escuela a la que van los niños de la película).
Pero vayamos en orden. ¿De qué trata la película y por qué es interesante verla?. School of Rock cuenta la historia de Dewey Finn, guitarrista de una banda de rock de poca monta. Después de tocar otro de sus habituales solos de guitarra de 20 minutos en medio de un concierto y horrorizar al público, sus compañeros de banda deciden expulsarle. Dewey (que vive en el salón de su mejor amigo y su novia) se queda sin su única fuente de ingresos, y estos amenazan con echarle de casa si no paga los 5 meses de alquiler que les debe. Dewey se pone a buscar trabajo y a intentar montar una nueva banda por su cuenta sin mucho éxito. Un día, coge una llamada de teléfono que iba dirigida a su mejor amigo en la que le ofrecen un puesto de trabajo como profesor sustituto en un prestigioso colegio. Es entonces cuando decide hacerse pasar por su mejor amigo Ned Schneebly y aceptar el trabajo. Dewey Finn (que se hará llamar profesor Schneebly para que no le descubran) queda horrorizado por la forma en la que está organizada la escuela de enseñanza media Horace Green. Pero todo cambia cuando escucha a los niños en clase música y descubre que saben tocar instrumentos y que además se les da bastante bien. Esto hace que se proponga formar una banda de rock con ellos y enseñarles todo lo que sabe. Sin destripar nada (aunque está es una de esas películas que sabes exactamente cómo acaba pero que aún así disfrutas precisamente por eso), os adelanto que merece la pena ver la forma tan bonita en la que crean no solo una banda de rock sino algo mucho más grande.
Si prestamos atención, School of Rock plantea varios dilemas educativos muy interesantes. El primero y quizá el más claro es el de la escuela como monopolio del aprendizaje. En La sociedad desescolarizada (1971), Iván Illich sostenía un argumento bastante sorprendente: la escuela obligatoria no educa, escolariza. Escolarizar es confundir enseñanza con saber, diploma con competencia, y servicio educativo con valor formativo real (confundir pegatinas de estrellas con aprendizaje si habéis visto la película o si os animáis a verla después de leer esta entrada). La escuela nos enseña a creer que sin ella no podemos aprender nada valioso, que todo lo que necesitamos saber está contenido en el currículum escolar. Si bien es cierto que a estas alturas la mayoría de nosotros sabemos que hay muchas cosas valiosas que podemos aprender fuera de la escuela, la realidad es que al mundo laboral solo le interesan los títulos o los títulos que acreditan experiencia y esos solo se consiguen en algún tipo de institución educativa. Una sociedad escolarizada según la define Illich es aquella en la que sus miembros aceptan ciegamente la idea de que el conocimiento solo es legítimo y realmente válido si proviene de un profesional con título, y se imparte dentro de un aula con base en un currículum previamente establecido.
Dewey Finn (o el profesor Schneebly) no tiene título y pasa completamente del currículum escolar. Pero sí que se encuentra dentro de un aula, y será precisamente desde dentro de ese aula (y de la escuela misma) desde donde desmonte las bases de la sociedad escolarizada y el monopolio que tiene la escuela sobre el conocimiento. Consigue que sus alumnos aprendan, que se involucren con un proyecto indudablemente educativo y útil y desarrollen aquello que se les da bien y que les interesa. No todos los alumnos son seleccionados para la banda, y algunos son asignados el rol de responsables de seguridad, estilista o transporte. No es porque no sean capaces, si no porque sus capacidades son diferentes y su valor dentro del grupo reside en aspectos diferentes al musical. El profesor Schneebly les traslada a todos su pasión por la música. Les da clase de apreciación del rock y consigue formar un grupo que está igual de implicado que él en el proyecto de la banda. Aquí quizá podáis intuir la relación con las comunidades de práctica, pero ya llegaremos a eso más adelante porque aunque parezca poco probable todavía quedan más alusiones a Illich en esta película infantil.
En nuestro repaso de la teoría a través de la escuela de rock, quizá sería interesante ver como se desmontan los tres mitos sobre el sistema escolar.
Mito 1: La escuela obligatoria (en este caso no es pública porque se trata de un prestigioso colegio privado)reduce la desigualdad. Para Illich, la escuela en realidad hace justo lo contrario al permitir que los ricos tengan que invertir menos dinero en educación. No solo eso sino que al ser una escuela para todos hace que los pobres olviden que muchas de sus dificultades educativas no provienen de ellos mismos, sino que se deben a que el sistema está montado alrededor de los saberes y valores de las clases dominantes y superiores económicamente. Los niños de la película forman en su mayoría parte de esta clase dominante, y aprenden precisamente estos saberes que son valorados y apreciados. Esto se ve muy claro en la forma en la que aprenden solo música clásica, porque el rock se trata de una música de las clases bajas que sirve como forma de rebelión.
El rock no es considerado un saber “legítimo” y los padres se quedan horrorizados cuando descubren qué es realmente lo que sus hijos han estado aprendiendo.
Mito 2: La instrucción garantiza el aprendizaje. Uno de los principales postulados de Iván Illich es que la mayor parte de lo que aprendemos en la vida no proviene de un profesor titulado, sino de la imitación, la conversación y la práctica. En School of Rock, los niños aprenden a tocar rock tocando. No lo hacen a través de un profesor especialmente preparado para enseñarles ni que tenga un título. Lo hacen siguiendo las instrucciones de alguien que ya sabes aquello que quieren aprender. Hay ensayo, error y, sobretodo, participación. Aprenden en la práctica, como los aprendices de sastre o las parteras del Yucatán que estudian Lave y Wenger en su teoría de comunidades de práctica.
Mito 3: La educación debe estar en manos de los profesionales de la educación. Esto está relacionado con el anterior mito. Los maestros, al controlar los servicios educativos, impiden que otras personas capaces de transmitir un conocimiento o habilidad desarrollen plenamente esta capacidad. Dewey Finn a pesar de ser (aparentemente) un fracasado, demuestra ser el mejor profesor de rock posible para los niños. Esto jamás habría sucedido si no hubiera engañado al sistema y nunca habría podido desarrollar su potencial como maestro de música y como mentor. En realidad, el verdadero obstáculo para un aprendizaje más dinámico y transversal siempre ha sido la rigidez del sistema: los profesores que solo saben aplicar exámenes, los padres que exigen notas, la directora que representa la burocracia educativa. Dewey no tiene título pero sí ganas y talento, por lo que termina resultando un excelente facilitador del aprendizaje.
La banda como trama de aprendizaje
Illich propuso sustituir las escuelas por tramas educacionales: experiencias autogestionadas donde las personas se reúnen voluntariamente para compartir saberes. Las tramas de aprendizaje no tienen horarios, calificaciones ni otorgan títulos, pero es indiscutible que producen aprendizaje. En cierto sentido, la banda de rock es una ejemplo de trama de aprendizaje en la que aprenden de alguien que consideran capaz de enseñarles una habilidad (el rock) y además para aprender unos de otros. El aprendizaje se evalúa en la práctica real, se mide en canciones y no en exámenes,
Cuando los niños de la película suben al escenario del concurso de bandas, están demostrando algo que ningún título puede demostrar por sí solo: han aprendido a tocar en grupo, sí, pero también han aprendido a ser parte de algo más grande que ellos mismos. Los que toquéis algún instrumento y hayás tenido el placer de tocar con más gente alguna vez, sabréis lo difícil y a la vez infinitamente gratificante que es cuando lográis conectar y entenderos los unos a los otros y lo que va pidiendo la música. Además de haber conseguido formar un grupo, los niños también han conseguido también participar de una comunidad, adquirir una identidad dentro de ella (ya sea pianista, guitarrista o encargado del estilismo o de buscarle un nombre al grupo). En palabras de Lave y Wenger, han pasado de ser novatos a expertos dentro de esa comunidad, de querer ser miembros de un grupo de rock a serlo.
Conclusión: aprender como un acto de rebelión
School of Rock no es solo una comedia infantil. Es una película que nos habla de la importancia del aprendizaje autogestionado, tan olvidado en el panorama educativo actual. La película nos muestra una forma provocativa y divertida de desescolarizar la sociedad. Es decir, una forma de dejar de creer que la escuela es el único lugar donde se aprende algo valioso. A dejar de creer también que lo valiosos es todo aquello que produce algún tipo de beneficio (ya sea económico o de otro tipo). El aprendizaje es valioso en sí mismo. Puede que sea una frase repetida, pero no por ello es menos cierta. La película nos muestra que a veces una persona sin título, con una guitarra y algo que realmente le apasiona, puede hacer más por la educación y la formación real de unos niños que todo el sistema.

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